El consejero Juan María Vázquez destaca que la incorporación de estos vehículos "supone un nuevo avance para mejorar la capacidad de respuesta y la seguridad de los profesionales que protegen nuestro patrimonio natural"
El Gobierno regional refuerza el dispositivo regional de defensa contra incendios forestales con la incorporación de dos nuevas autobombas forestales pesadas 4x4, unos vehículos de última generación que mejorarán la capacidad de intervención y la seguridad de los equipos que participan en la extinción de incendios. Se trata de los vehículos con mayor capacidad para agua de los que dispone la Comunidad Autónoma, con una capacidad de 4.600 litros cada uno.
Durante la presentación de los nuevos medios, el consejero de Medio Ambiente, Industria, Universidades, Investigación y Mar Menor, Juan María Vázquez, destacó que "la protección de nuestros montes exige contar con los mejores profesionales, y también con los mejores medios. Estas nuevas autobombas nos permiten incrementar la capacidad operativa del dispositivo regional y ofrecer a nuestros bomberos forestales vehículos más seguros, más eficaces y preparados para actuar en las condiciones más exigentes".
Juan María Vázquez subrayó que "la inversión en prevención y extinción de incendios forestales es una prioridad permanente para el Gobierno regional, porque hablamos de proteger uno de los mayores patrimonios ambientales de la Región de Murcia y de garantizar una respuesta rápida ante cualquier emergencia".
La adquisición de los dos vehículos ha supuesto una inversión de 647.350 euros, financiada íntegramente por la Unión Europea a través del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (NextGenerationEU), dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Las nuevas autobombas se incorporarán a la Brigada de Refuerzo de Incendios Forestales (BRIMUR), cuya base operativa se sitúa en el Centro de Defensa Forestal (CEDEMUR) de Cieza y que desarrolla su actividad durante la época de máximo riesgo, entre el 1 de julio y el 31 de agosto.
Se trata de dos autobombas forestales pesadas 4x4 de categoría 3, diseñadas específicamente para intervenir en incendios forestales en terrenos de difícil acceso. Cada vehículo dispone de una capacidad de 4.600 litros de agua y cumple con la normativa europea para vehículos de lucha contra incendios. El parque móvil para extinción de incendios lo integran, tras la incorporación de los dos nuevos, un total de 25 vehículos pesados 4x4 con una capacidad media de 4.000 litros, y otros cinco vehículos ligeros 4x4 con capacidad para 800 litros.
Además, incorporan sistemas avanzados de autoprotección, protección frente al vuelco, detección de obstáculos en ángulo muerto, comunicaciones TETRA, megafonía, sistema ABS, ayuda al arranque en pendiente, cabrestante, cableado exterior con protección ignífuga y bombas hidráulicas centrífugas de presión combinada, capaces de trabajar tanto a baja como a alta presión de forma simultánea. Todo ello permite aumentar la eficacia de las intervenciones y, especialmente, mejorar la seguridad de las dotaciones durante los trabajos de extinción.
Alrededor de 6,4 millones para mejorar las infraestructuras
La incorporación de estas autobombas se enmarca en la estrategia de modernización que la Comunidad Autónoma desarrolla para reforzar el dispositivo regional de defensa contra incendios forestales. Entre 2021 y 2026, la Dirección General de Patrimonio Natural y Acción Climática ha movilizado aproximadamente 6,4 millones de euros para la mejora de las infraestructuras de apoyo al Plan INFOMUR.
De esta inversión, 5,2 millones se han destinado a la construcción, adecuación y modernización de centros de coordinación forestal, centros de defensa, bases BRIFOR, centros comarcales y almacenes para la lucha contra incendios forestales, de los que más de 4,2 millones han sido cofinanciados por la Unión Europea a través del fondo FEADER y casi un millón de euros con cargo al Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (NextGenerationEU). Asimismo, 1,2 millones de euros, cofinanciados por FEADER, se han destinado a la construcción y mejora de los puestos de vigilancia fija del dispositivo, Malla ECO.
Este proceso de modernización se ha completado este año, además de con la incorporación de las autobombas, con la renovación del parque móvil de la Dirección General mediante la incorporación, en régimen de renting, de 17 vehículos pick-up 4x4 y 10 vehículos SUV 4x4, con una inversión total de más de 1,2 millones de euros para los cinco años de duración del contrato, financiado íntegramente por la Comunidad.
El consejero señaló que "la modernización continua de nuestros medios materiales es imprescindible para mantener un dispositivo preparado frente a un escenario cada vez más complejo por las altas temperaturas y la prolongación de los periodos de riesgo. Cada nuevo recurso que incorporamos se traduce en una mayor protección para nuestros montes y para las personas que trabajan en ellos".
La Unidad de Defensa contra Incendios Forestales (UDIF) está integrada por cerca de 500 profesionales, entre técnicos de extinción, agentes medioambientales y bomberos forestales. El dispositivo cuenta además con tres brigadas helitransportadas, cuatro aeronaves, veinte puestos de vigilancia fija distribuidos por toda la Región y una amplia red de medios terrestres especializados. La incorporación de estas autobombas continúa el proceso de renovación de los recursos materiales del operativo regional.
La Región de Murcia dispone de más de 504.000 hectáreas de superficie forestal, lo que representa el 44,6 por ciento del territorio regional. De ellas, más de 406.000 hectáreas están catalogadas como Zona de Alto Riesgo de Incendio Forestal, lo que hace imprescindible mantener un sistema altamente especializado de prevención, vigilancia y extinción.
Balance de la campaña de incendios
En lo que va de año, hasta el 16 de julio, el dispositivo regional ha intervenido en 162 siniestros, de los que 141 fueron conatos y 21 incendios, lo que significa que cerca del 87 por ciento de los fuegos quedaron controlados en su fase inicial. Del total, 76 siniestros se produjeron en terreno forestal, con una superficie afectada de 758,01 hectáreas, mientras que 86 correspondieron a incendios agrícolas, con 128,70 hectáreas afectadas. En conjunto, la superficie afectada asciende a 886.71 hectáreas.
Estos datos ponen de manifiesto la importancia de mantener un dispositivo permanentemente reforzado y dotado con los medios más avanzados para responder con rapidez ante cualquier emergencia, minimizando tanto la propagación de los incendios como los daños sobre el patrimonio natural de la Región de Murcia.