El Ayuntamiento culmina los trabajos de conservación preventiva de las torres albarranas del Camino del Castillejo

El concejal de Pedanías y Vertebración Territorial, Marco Antonio Fernández, ha visitado la finalización de esta intervención que garantiza la conservación de estas estructuras defensivas del conjunto monumental de Monteagudo, y que fueron halladas tras las últimas excavaciones

El Ayuntamiento de Murcia ha finalizado las actuaciones de conservación preventiva de las torres albarranas situadas en el Camino del Castillejo de Monteagudo, y que fueron halladas tras las últimas excavaciones, con el objetivo de proteger y preservar estas estructuras defensivas vinculadas al sistema palatino del Palacio Ibn Mardanís.

El concejal de Pedanías y Vertebración Territorial, Marco Antonio Fernández, ha visitado la finalización de los trabajos, enmarcados en el proyecto municipal Las Fortalezas del Rey Lobo, asegurando la conservación y estabilidad de ambas torres, evitando su deterioro y permitiendo que sigan siendo estudiadas para poder ser visitadas en el futuro.

"Con esta actuación damos un paso más en la conservación y puesta en valor del sitio histórico Cabezo de Torres-Monteagudo. Estas torres albarranas forman parte de un sistema defensivo de enorme relevancia para comprender la dimensión de la ciudad palatina vinculada al Palacio Ibn Mardanís, y su preservación es fundamental para seguir avanzando en su estudio y futura apertura al público", ha señalado el concejal de Pedanías y Vertebración Territorial, Marco Antonio Fernández.

En concreto se han ejecutado actuaciones de limpieza, consolidación física y química, reintegración preventiva y protección de los suelos arqueológicos, todas ellas bajo criterios de mínima intervención, reversibilidad y respeto absoluto al original. Asimismo, se han empleado materiales tradicionales de cal y áridos naturales, siguiendo los estándares internacionales de conservación del patrimonio:

  • Limpieza de las superficies: se ha eliminado la suciedad, restos de plantas y tierra acumulada, siempre mediante métodos suaves y en seco, sin dañar los materiales originales.
  • Reparación de morteros y piedras sueltas: se han retirado los morteros antiguos degradados o pulverizados y se han recolocado cuidadosamente las piedras que estén sueltas o en riesgo de desprenderse.
  • Consolidación química: se han aplicado productos a base de cal (como el agua de cal) para fortalecer los muros y los morteros, respetando siempre su aspecto original y evitando el uso de materiales que alteren su color o textura.
  • Reparación estructural: se han rellenado las zonas erosionadas o debilitadas, especialmente en esquinas y huecos grandes, con materiales compatibles y reversibles (es decir, que podrían retirarse sin dañar la estructura).
  • Ajuste de color: se ha aplicado un ligero patinado sobre las zonas restauradas para igualar el tono con el resto del muro, siempre tras realizar pruebas previas de color.
  • Protección del suelo arqueológico: se han cubierto las zonas excavadas con una lámina transpirable e impermeable, una capa de geotextil y unos 15 centímetros de tierra, para protegerlas de la humedad y la erosión.

Conservación y puesta en valor del patrimonio histórico

Las últimas excavaciones han permitido hallar estas torres albarranas situadas en el acceso al Castillejo, revelando un sistema defensivo y confirmando que el Castillejo era el núcleo de una gran ciudad palatina.

La torre superior, de 33 m², ha sido completamente documentada, revelando muros de tapial de un metro de grosor, dos accesos y, por primera vez, un muro interior que divide el espacio en dos estancias con suelos de tierra apisonada y mortero de cal. Además, se ha consolidado un enlucido original de yeso en uno de sus vanos. La torre inferior, desconocida hasta la fecha, forma parte del mismo sistema defensivo.

Ambas torres están perfectamente alineadas entre sí y con la torre-mirador del Recinto Superior del Castillejo. Esta alineación sugiere que el camino actual de subida podría ser el acceso original islámico, "prácticamente fosilizado", tal y como ha determinado el informe realizado tras los trabajos de excavación, en donde se reconsidera la hipótesis del historiador González Simancas sobre la existencia de un gran puente levadizo que conectara estas estructuras.

Un trabajo técnico y coordinado

Las obras han sido dirigidas por un restaurador especializado, bajo la supervisión del Centro Municipal de Arqueología y con la aprobación de la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Región de Murcia.

Con este nuevo paso, el Ayuntamiento de Murcia reafirma su compromiso con la protección y puesta en valor del Sitio Histórico de Monteagudo-Cabezo de Torres, un enclave único que alberga más de un centenar de elementos patrimoniales, entre ellos los castillos, albercas y fortificaciones vinculadas al legado del Rey Lobo.

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