El Foro “El Altavoz” reunido este jueves en el Centro Municipal, ha debatido sobre la reconstrucción pendiente del monumento aljucereño, tras dieciocho años desde su intento de derribo
Representantes de asociaciones locales, grupos municipales y colectivos de defensa de la Huerta han debatido sobre las posibilidades y usos del molino, una vez sea reconstruido
En el encuentro se han puesto sobre la mesa los usos museísticos como centro de interpretación, espacio institucional de la Junta Municipal, punto de inicio de rutas y visitas, y centro dedicado al estudio y difusión del regadío, el patrimonio y la Huerta
La noche de este jueves, 21 de mayo, se ha celebrado una nueva edición del Foro de debate “El Altavoz”, organizado por la Asociación ACLF Aljucer, en el nuevo Centro Municipal de la pedanía.
Bajo el título “Molino de Oliver: realidad, oportunidades y desafíos”, se han congregado tres decenas de representantes sociales y vecinos de la pedanía, junto a miembros de grupos municipales de la Junta Municipal y del Ayuntamiento de Murcia.
En el evento, tras la presentación de la estructura de este foro de debate, se ha proyectado una sucesión de imágenes, noticias y documentos en relación a la historia del Molino de Oliver y los hechos acaecidos desde su intento de derribo en enero de 2008, así como de las acciones de vecinos y asociaciones en su defensa y para lograr su recuperación.
Igualmente, se ha puesto de manifiesto la presencia de la recuperación del Molino de Oliver en los pasados programas electorales de los dos principales partidos de la pedanía y del municipio de Murcia.
En el turno de debate entre los asistentes, se han propuesto diversas necesidades y oportunidades para el uso del molino, una vez sea recuperado con el acuerdo y participación de las administraciones local y regional, así como de la Junta de Hacendados, como responsable de las acequias, poniéndose de manifiesto que deben coordinarse entre unas y otros para iniciar la reconstrucción pendiente.
Sobre los usos propuestos, se han citado opciones como la musealización del molino con contenidos sobre el propio lugar, su evolución y sus usos molinológicos y la relación con el regadío; su apertura como centro de interpretación; la difusión de la importancia de la red hidráulica tanto de Aljucer como de todo el Heradamiento del Mediodía, acompañado de la necesaria recuperación del cauce y los quijeros de la Acequia Alquibla o Barreras en todo el entorno del molino; la consideración de sede institucional de la Junta Municipal y del Ayuntamiento de Murcia en Aljucer; y la integración en una red de senderos, vías verdes y rutas que tengan el molino como hito principal.
Durante el debate, se ha puesto de manifiesto también la consideración patrimonial del edificio, protegido tanto en el PGOU como a nivel cultural, dada su inclusión en 2022 en la declaración de las Acequias Mayores Alquibla y Aljufía como Bien de Interés Cultural, con la categoría de Lugar de Interés Etnográfico.
Además, se ha recordado la vuelta pendiente del escudo BIC de la fachada del molino, perteneciente a la familia López de Oliver, que tras su intervención por el Centro de Restauración de Bienes Culturales de la CARM permanece custodiado en el Museo Arqueológico de Murcia, provisionalmente hasta su vuelta a Aljucer.
Por último, la organización del evento ha anunciado la redacción de un dossier con todas las propuestas recogidas, así como las cuestiones puestas de manifiesto en las intervenciones, que será remitido al Ayuntamiento de Murcia y a la Comunidad Autónoma, así como a la Junta Municipal, recordando la necesidad de reconstrucción del edificio y transmitiendo los distintos usos propuestos, para que sean recogidos en el proyecto de restauración que se redacte.
Vecinos, vecinas y asociaciones han recordado que, tras los más de dieciocho años transcurridos desde el derribo del molino, y las posteriores sanción administrativa y condena judicial, Aljucer y toda la Huerta de Murcia deben recuperar este bien patrimonial, devolviéndose su uso al conjunto de la ciudadanía, y reconociendo la defensa mantenida en el tiempo de este espacio, que es ya todo un ejemplo de constancia vecinal y de lucha por el patrimonio, y que finalmente se convierta en un espacio social y comunitario abierto a toda la ciudadanía y en el que poder conocer la importancia de los molinos, las acequias y el regadío de la Huerta de Murcia.