La Comunidad inicia este viernes los tratamientos terrestres contra la procesionaria del pino en montes públicos de uso recreativo

Las actuaciones, realizadas por agentes medioambientales, priorizan zonas con alta afluencia de visitantes para proteger la salud de las personas y de los animales de compañía

María Cruz Ferreira: "Actuamos antes de que llegue la primavera porque es cuando más se incrementa el riesgo; nuestra prioridad es que las familias disfruten del monte con seguridad"

La Consejería de Medio Ambiente, Universidades, Investigación y Mar Menor, a través de la Dirección General de Patrimonio Natural y Acción Climática, inicia este viernes día 30 el operativo de tratamientos terrestres contra la procesionaria del pino en montes públicos y espacios de especial afluencia.

La secretaria autonómica de Energía, Sostenibilidad y Acción Climática, María Cruz Ferreira, destacó que "se trata de una intervención preventiva, planificada y muy pegada al terreno, que refuerza la seguridad en zonas donde cada invierno y cada primavera se concentran paseantes, familias y deportistas".

María Cruz Ferreira subrayó que la prioridad de la Comunidad es "anticiparse para reducir la presencia de la plaga en puntos sensibles y minimizar el riesgo de contacto, especialmente para niños y mascotas".

La procesionaria del pino es un insecto propio de los pinares mediterráneos y su erradicación total no es posible, por lo que el Plan de Lucha Integrada busca contener su incidencia con actuaciones periódicas y seguimiento continuado en los enclaves más vulnerables y con mayor uso público.

Los trabajos de esta fase se focalizan en zonas con una elevada afluencia de visitantes y alta densidad de bolsones de procesionaria, como la Cresta del Gallo, La Luz en el Parque Regional de El Valle y Carrascoy, camino de la Romería en Torreagüera, Santuario de Santa Ana en Jumilla y Salud en Lorca. Patrimonio Natural y Acción Climática prevé intervenir en otras comarcas de la Región en función de la evolución de la plaga y las solicitudes recibidas.

Diez jornadas para abarcar diez municipios

El operativo se desarrollará siguiendo un orden de intervención por municipios, con una planificación variable debido a que está sujeta a ajustes por condiciones meteorológicas o necesidades técnicas.

El dispositivo comenzará en Bullas (30 de enero), con un día de trabajo, y continuará por Pliego y Albudeite, también con una jornada entre ambos municipios. A continuación, los equipos se desplazarán a Jumilla y Ricote, con un día de actuación en cada uno, antes de llegar al municipio de Murcia, donde se prevé una jornada en la que se acometerán Los Cuadros, y los municipios de Abarán y Calasparra. El dispositivo permanecerá en Murcia dos días más y avanzará después hacia Lorca y Moratalla, con un día de trabajo en cada municipio.

La secretaria autonómica explicó que "la planificación se hace con criterios de eficacia y de seguridad, y por eso priorizamos zonas de especial afluencia. Si un día concreto hay viento o lluvia y no es posible actuar con garantías, se reprograma. Lo importante es que la ciudadanía sepa que el Gobierno regional está encima, con un calendario de trabajo ordenado y con equipos que vuelven las veces que haga falta".

Los tratamientos se realizarán mediante técnicas terrestres adaptadas a cada enclave, con equipos específicos y producto fitosanitario autorizado, y podrán combinarse, según el caso, con actuaciones manuales en puntos concretos y con la retirada de bolsones en enclaves sensibles. Todo ello se ejecuta con medidas de señalización y control, para reducir molestias y evitar situaciones de riesgo durante las jornadas de trabajo. La inversión prevista para esta fase ronda los 35.000 euros.

Ferreira insistió en el carácter "humano y cercano" de estas actuaciones: "Cuando una familia sale a un área recreativa, o cuando alguien pasea con su perro por una zona periurbana, lo que espera es poder hacerlo con tranquilidad. Este operativo responde a esa necesidad real, y por eso lo hacemos con antelación y con presencia directa de nuestros agentes medioambientales".

Recomendaciones ante la mayor presencia de orugas

La Consejería recuerda, además, una serie de recomendaciones para disfrutar del monte con seguridad en los meses de mayor presencia de orugas: evitar el contacto con orugas o bolsones, no manipularlos, extremar la vigilancia con menores y mantener a las mascotas controladas, ya que en los animales el contacto puede provocar reacciones graves. Ante cualquier síntoma compatible (inflamación, salivación, lesiones en la boca o dificultad respiratoria) se recomienda acudir de inmediato a un profesional sanitario o veterinario.

"Cuidar el monte también es cuidar a quienes lo viven", concluyó Ferreira. "Este plan es prevención, es salud pública y es respeto por nuestros espacios naturales. Y es, sobre todo, una manera de estar donde tenemos que estar: actuando, antes de que el problema crezca, y acompañando a los municipios en la gestión de un reto que es recurrente en todo el Mediterráneo".

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