El 19 de agosto de 2019 salta la noticia: la centenaria sala de la calle Vara de Rey, última superviviente junto al Teatro Circo de las que vieron echar a andar el séptimo arte en la ciudad de Murcia, cerrará sus puertas abriendo paso a un futuro incierto y preocupante para los amantes del cine y la cultura en general.
Sólo tres días después, tras un movimiento en redes sociales y el boca a boca, un centenar de personas se concentraron en la puerta del cine reivindicando sus valores culturales y sociales, demandando a los responsables políticos su intervención para salvaguardar la centenaria sala.
En días posteriores el movimiento empieza a extenderse y entran en liza partidos políticos y colectivos sociales. Esta corriente determina una reacción por parte del equipo de gobierno del Partido Popular y el 29 y el 30 de agosto se publica en diversos medios que el consistorio y la entonces empresa propietaria (Carceserna S.L) han llegado a un acuerdo para mantener abierta la sala y ampliar sus usos, eso sí, en ningún caso fuera del marco recogido en el PECHAM. Y así -se anuncia-, se implantarán iniciativas como la promoción de jóvenes talentos, convenios con colectivos, con atención especial a jóvenes, mayores y personas con movilidad reducida.
Al cabo de unas semanas el movimiento se consolida y la plataforma ciudadana Cine Rex Vivo toma cuerpo.
Desde entonces hasta el presente, la plataforma ha liderado numerosas iniciativas legales en sintonía con las demandas de la ciudadanía murciana (sugerencias, alegaciones, presentación de proyecto de declaración de BIC, recurso de alzada, etc).
Dichas demandas pueden sintetizarse fundamentalmente en:
•Preservación de los valores patrimoniales del edificio, tanto los arquitectónicos como los de uso.
•Actualización de su actividad, estableciendo un vínculo entre su historia y su porvenir, consolidando, por tanto, su carácter de servicio cultural y social.
•Recuperación de un cine -espacio cultural plenamente accesible en el casco urbano.
El pasado 20 de junio, la plataforma presentó un recurso contencioso-administrativo contra el acuerdo del Pleno del Ayuntamiento del 26 de febrero por el que se amplían los usos del Cine Rex. A principios de julio se inicia una campaña de micromecenazgo para costear los gastos ocasionados por dicha iniciativa legal.