El Yacimiento de San Esteban saca a luz la transformación del arrabal y sus avanzados sistemas hidráulicos y domésticos

La alcaldesa y la consejera de Cultura visitan los trabajos arqueológicos, que avanzan por delante de los plazos previstos y alcanzarán el 50% de ejecución durante este mes de junio

El Yacimiento de San Esteban continúa consolidándose como uno de los enclaves más relevantes para el conocimiento de la Murcia andalusí y del urbanismo medieval europeo, tras los nuevos avances registrados en el marco de la fase I del proyecto de recuperación del antiguo arrabal de la Arrixaca vieja.

La alcaldesa de Murcia, Rebeca Pérez, acompañada por la consejera de Cultura, Carmen Conesa, el concejal de Planificación Urbanística, Vivienda, Medio Ambiente y Huerta, Antonio Navarro, el edil de Fomento, Movilidad y Gestión Económica, José Francisco Muñoz, y el director de Patrimonio Cultural, Patricio Sánchez ha visitado esta mañana los trabajos arqueológicos, que avanzan en tiempo y forma, por delante de los plazos establecidos, manteniendo al mismo tiempo un exhaustivo proceso de documentación científica que está permitiendo profundizar en el conocimiento histórico y urbanístico del arrabal andalusí.

Actualmente, de los 59 sondeos proyectados en esta primera fase, 27 se encuentran en ejecución a distintos niveles de avance, lo que representa un 46% del total previsto. De ellos, 15 están ya finalizados o prácticamente concluidos, mientras que buena parte de los restantes se encuentran en sus últimas fases de intervención. Está previsto que durante el mes de junio se alcance el 50% de ejecución de los trabajos de excavación arqueológica.

Las investigaciones continúan confirmando que las áreas más complejas desde el punto de vista constructivo y urbanístico se sitúan en el sector sur del yacimiento, especialmente en las viviendas más próximas al antiguo palacio de San Esteban y a la medina, cuyos resultados preliminares apuntan a que este espacio, pese a ser uno de los más cercanos al núcleo urbano islámico, permaneció sin urbanizar durante el siglo X y buena parte del siglo XI.

En este sector se ha documentado una gran escombrera con continuidad entre el siglo X y la primera mitad del siglo XI, sobre la que posteriormente se excavó una fosa utilizada como vertedero. Entre los materiales recuperados destacan abundantes restos de cerámica de cuerda seca parcial, característica de los siglos XI y XII. La ausencia de cerámica esgrafiada, cuya aparición se produce a partir de la segunda mitad del siglo XII, permite situar el inicio de la urbanización de este ámbito a finales del siglo XI o comienzos del XII.

Los trabajos también han permitido constatar que, antes de la expansión urbana, amplias zonas del arrabal funcionaron como espacios periurbanos utilizados para el vertido de residuos procedentes de diferentes actividades. Así lo evidencian diferentes sondeos como una gran fosa documentada, rellena casi exclusivamente por carbón y cenizas, lo que sugiere residuos asociados a actividades concretas donde la combustión de madera desempeñaba un papel destacado.

Evolución de las viviendas

La excavación está permitiendo profundizar igualmente en la evolución interna de las viviendas andalusíes. En distintas prospecciones se han documentado sucesivas fases constructivas, reformas y reutilizaciones de los espacios domésticos, reflejando cómo estas edificaciones fueron adaptándose a las necesidades de sus habitantes a lo largo del tiempo.

Especialmente significativo resulta el sondeo 69, situado sobre uno de los adarves del arrabal, un tipo de calle ciega que, en ocasiones, daba servicio a viviendas pertenecientes a una misma unidad familiar. En este espacio se han documentado hasta cinco niveles distintos de pavimentos de tierra, todos ellos con capas de ceniza bajo su superficie destinadas a mejorar el aislamiento.

Bajo uno de estos niveles apareció un ataifor con decoración en verde y manganeso sobre fondo blanco, decorado con motivos de granadas dentro de cartelas ovaladas, una tipología ampliamente documentada en la Córdoba califal del siglo X. Asimismo, bajo el último nivel excavado se localizó un pequeño fragmento de plaquita de oro decorada, de apenas 6 por 5 milímetros, que evidencia un delicado trabajo de orfebrería.

Avanzado sistema hidráulico

Uno de los aspectos más destacados de esta campaña continúa siendo la compleja red de gestión hidráulica documentada en el yacimiento. En uno de los sondeos se ha identificado una canalización orientada de norte a sur que podría conducir agua desde una planta superior hasta una letrina construida reutilizando un antiguo anillo de pozo.

La fosa séptica asociada ha proporcionado abundante material cerámico, en algunos casos prácticamente completo, con una cronología que apunta al siglo XIII por la presencia de cerámica esgrafiada, candiles de pie alto y marmitas vidriadas de forma globular y pared fina.

Presencia de restos animales

Además, bajo las estructuras de esa misma vivienda se ha localizado un nivel asociado al momento previo a la urbanización del sector, donde apareció el esqueleto de un cánido de tamaño medio-grande.

Otro de los hallazgos singulares se está produciendo en el sondeo 56, donde se excavan los restos completos y articulados de una yegua, que conserva incluso las herraduras y los restos de otros dos équidos. El vertedero en el que ha aparecido está proporcionando también materiales cerámicos de gran interés, entre ellos un fragmento de tinaja con representaciones arquitectónicas.

Inicio de los trabajos en el sector 3

En paralelo, los trabajos avanzan igualmente en el denominado sector 3 del yacimiento, una de las áreas menos excavadas hasta la fecha y donde se espera obtener nuevos datos sobre el proceso de urbanización del arrabal. Los sondeos están comenzando a ofrecer información relevante, destacando en este último una interesante secuencia de pavimentos de cal vinculados a una vivienda de grandes dimensiones.

A la luz de todos estos resultados, el equipo técnico continúa ajustando la metodología de trabajo, combinando la excavación arqueológica con el análisis especializado en laboratorio para optimizar la interpretación global del yacimiento. Asimismo, la intervención está siendo documentada mediante fotografía convencional y vuelos de dron, utilizados tanto para el registro general como para trabajos de fotogrametría, lo que mejora la precisión del estudio y la lectura espacial del yacimiento.

Cada día más cerca de los murcianos

Estos avances se enmarcan en el inicio de la recuperación y puesta en valor de uno de los conjuntos arqueológicos andalusíes más relevantes de Europa, con más de 10.400 metros cuadrados excavados del antiguo arrabal de la Arrixaca.

El proyecto, promovido por el Ayuntamiento de Murcia con la participación de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia y la autorización de la Dirección General de Patrimonio Cultural, permitirá compatibilizar la conservación del yacimiento con la creación de una gran plaza en superficie y un centro de interpretación bajo cota, donde vecinos y visitantes podrán recorrer más de 60 edificaciones y 105 elementos arqueológicos de gran valor.

La recuperación de San Esteban se enmarca en la estrategia municipal destinada a proteger el patrimonio histórico y recuperar espacios emblemáticos de la ciudad para el uso ciudadano. En los últimos años el Ayuntamiento ha impulsado diferentes actuaciones en esta línea la rehabilitación del Cuartel de Artillería, la Cárcel Vieja, la Muralla del Sol, la Muralla de Sagasta, las Fortalezas del Rey Lobo o la Ermita del Salitre.

Noticias de Murcia

La actuación forma parte de un plan de mejora que ha supuesto una inversión superior a 65.000 euros en los tres centros municipales de estancias diurnas

El parque organiza un programa de actividades acuáticas, lúdicas y educativas para niños y jóvenes de 3 a 16 años