El Museo Ramón Gaya inaugura la nueva sala permanente "Un pintor que escribe" para poner en valor esta faceta singular del artista

El nuevo espacio incorpora la dimensión literaria de Ramón Gaya y reúne manuscritos, cartas, libros y documentos personales del artista y su relación con la Generación del 27

El Museo Ramón Gaya ha incorporado la nueva sala permanente "Un pintor que escribe", dedicada a una de las facetas más singulares y decisivas del artista murciano, la de su condición de escritor. Así, el nuevo espacio reúne manuscritos, cartas, cuadernos, primeras ediciones, fotografías y documentos personales que permiten adentrarse en el universo literario e intelectual de Ramón Gaya.

La creación de esta sala responde a la voluntad de ampliar el relato museográfico del Museo e integrar de manera estable una dimensión esencial de su legado escrito. "Ramón Gaya fue una de las voces más profundas y originales del pensamiento artístico español del siglo XX, autor de libros fundamentales como El sentimiento de la pintura, Velázquez, pájaro solitario o Naturalidad del arte y artificialidad de la crítica. La nueva sala del museo que lleva su nombre tiene por título ‘Un pintor que escribe', como él mismo se definía", ha explicado el concejal de Cultura e Identidad, Diego Avilés.

Esta nueva zona expositiva ha sido posible gracias a la extraordinaria donación realizada por Isabel Verdejo, compuesta por un amplio conjunto documental formado por manuscritos, cartas, libretas, cuadernos de notas, postales, primeras ediciones, fotografías y materiales personales del pintor, un fondo que permite reconstruir el proceso creativo de Gaya en la escritura, así como sus relaciones con algunos de los principales escritores e intelectuales de su tiempo.

Para este nuevo espacio se ha llevado a cabo una renovación integral de la sala, incorporando nueva carpintería y vitrinas realizadas ex profeso para albergar y conservar adecuadamente los documentos expuestos. Las vitrinas cuentan con iluminación interior específicamente diseñada para garantizar la correcta conservación de las obras, evitando el deterioro derivado de la incidencia lumínica. Asimismo, se han renovado paredes y tonalidades del espacio para evitar reflejos y proteger los documentos.

Todo el conjunto ha sido concebido con un criterio extremadamente cuidadoso y preciso, incorporando además diversos objetos personales del pintor, con el objetivo de introducir al visitante en el universo más íntimo y literario de Ramón Gaya.

Además, el espacio propone un recorrido cronológico por las distintas etapas de su vida y pensamiento, desde sus primeras publicaciones en Verso y Prosa hasta las ediciones completas de su obra publicadas por Pre-Textos. La sala incorpora una línea de vida que sitúa al visitante en los grandes momentos biográficos y literarios del artista: la juventud vinculada a la Generación del 27, las Misiones Pedagógicas, Hora de España, el exilio mexicano, el regreso a Europa y los años de madurez y reconocimiento.

A lo largo del recorrido aparecen nombres esenciales de la cultura española del siglo XX ligados estrechamente a Ramón Gaya: María Zambrano, Luis Cernuda, José Bergamín, Jorge Guillén, Rosa Chacel, Juan Ramón Jiménez, Juan Guerrero Ruiz o Tomás Segovia, entre otros, y reúne objetos personales del pintor, cuadernos de trabajo, mecanoscritos corregidos, correspondencia, primeras ediciones de sus libros y ejemplares anotados por él mismo. También se exhiben poemas manuscritos, fragmentos de sus ensayos y una selección de textos en primera persona donde Gaya reflexiona sobre la pintura, la escritura y la creación artística.

Una nueva señalética para convertir la visita en un diálogo directo con el artista

Además, el Museo Ramón Gaya presenta una nueva señalética concebida para transformar la visita en una experiencia más íntima, que busca orientar al visitante dentro del espacio, que todavía conserva su origen doméstico, al tiempo que convierte al propio Ramón Gaya en el guía del recorrido a través de sus palabras.

"El Museo está formado por dos casas unidas entre sí y articuladas en distintos niveles, salas independientes y espacios que en ocasiones no se comunican directamente. Esa singular configuración, con varias plantas y alas expositivas subdivididas en ámbitos más pequeños, hacía necesaria una señalización rigurosa y precisa que permitiera al visitante comprender en todo momento dónde se encuentra, qué etapa de la vida del pintor está recorriendo y cuál es el contexto

vital y artístico de las obras que contempla", ha explicado Diego Avilés.

Así, la nueva señalética organiza el recorrido siguiendo las cuatro grandes etapas de la trayectoria de Ramón Gaya, acompañando al espectador mediante un sistema de orientación claro y coherente que refuerza la lectura biográfica y artística del Museo.

Pero la principal singularidad de esta propuesta inédita es que el recorrido no está guiado por un discurso externo ni por interpretaciones académicas ajenas, sino por la propia voz del pintor, a través de fragmentos cuidadosamente seleccionados de entrevistas concedidas por Ramón Gaya a lo largo de su vida. Así, el visitante recorre el Museo acompañado por sus reflexiones, recuerdos y pensamientos.

En primera persona, Ramón Gaya explica su infancia y su temprana decisión de entregarse a la pintura; recuerda su viaje a París y su ruptura con las vanguardias; evoca las Misiones Pedagógicas, el exilio, la pérdida, el regreso a Europa o la creación de su Museo en Murcia.

La nueva señalética convierte así el espacio expositivo en un lugar de conversación con el artista, de modo que el visitante contempla las obras, a la vez que el pensamiento que las sostiene.

La intervención incorpora, además, nuevos textos de contexto histórico y documental en algunas salas del Museo, como el espacio dedicado al Pabellón Español de la Exposición Internacional de París de 1937, donde Gaya participó junto al célebre Guernica de Picasso; las salas dedicadas al exilio, Cardesse y México; o el ámbito centrado en las Misiones Pedagógicas, episodio fundamental en su vida y en su concepción de la cultura.

"Con esta renovación, seguimos custodiando y dando a conocer la obra del artista, a la vez que mantenemos su presencia viva y su manera de entender la pintura, el arte y la vida. Ahora, en el Museo Ramón Gaya, la visita deja de ser únicamente la contemplación de unas obras para convertirse en un encuentro con el propio pintor", ha concluido Diego Avilés.

Noticias de Murcia

El bloqueo institucional pone en grave riesgo de incendio a casi 700 personas, la mayoría menores y profesionales del centro

El concejal Diego Avilés preside el acto de agradecimiento a particulares y coleccionistas que han contribuido a ampliar los fondos patrimoniales del museo municipal, enmarcado en la conmemoración del Día Internacional de los Museos