Las organizaciones sociales, formaciones políticas, organizaciones sindicales y asociaciones firmantes de este manifiesto unimos nuestras voces para denunciar públicamente y de forma enérgica la escalada de ataques, insultos, amenazas, campañas de acoso y hostigamiento que sufren las mujeres que ejercen responsabilidades políticas y públicas en la Región de Murcia.
En las últimas semanas hemos asistido a violentos ataques, incluyendo amenazas de muerte, dirigidos contra mujeres que ejercen responsabilidades políticas en partidos de izquierdas de nuestra región. Estos hechos no pueden ser considerados una forma legítima de discrepancia política ni pueden normalizarse como una consecuencia inevitable de la exposición pública.
La discrepancia ideológica y el debate parlamentario son pilares fundamentales de cualquier sistema democrático. Es síntoma de salud democrática poder ejercerlos con libertad y seguridad. Precisamente por ello, denunciamos cualquier estrategia de señalamiento, intimidación y hostigamiento que pretenda deshumanizar, silenciar o expulsar del espacio público a quienes defienden determinadas posiciones políticas y sociales.
Nos preocupa especialmente que estos comportamientos encuentren amparo y legitimación en determinados discursos de odio y dinámicas de señalamiento procedentes de espacios de la extrema derecha, que utilizan las redes sociales para identificar, estigmatizar y hostigar a quienes consideran adversarios políticos o ideológicos.
Estos ataques afectan de manera especialmente grave a las mujeres. Junto al componente ideológico, aparecen con frecuencia insultos y descalificaciones de carácter machista, sexualización, ridiculización de sus capacidades, comentarios sobre su aspecto físico e invasión de su intimidad. No estamos ante simples discrepancias políticas: cuando el ataque incorpora una dimensión machista, pretende también recordar a las mujeres que ocupan el espacio público que serán castigadas por hacerlo.
Esta forma de violencia tiene un efecto que trasciende a sus víctimas directas. Pretende intimidar, condicionar la participación y, en última instancia, hacer que determinadas mujeres se replanteen su presencia en la vida política y social. El mensaje que se transmite a las jóvenes generaciones es especialmente grave: que participar en la vida pública, defender determinadas ideas o asumir responsabilidades puede tener para una mujer un coste personal que debe estar dispuesta a soportar.
No podemos aceptar que la intimidación sustituya al debate, que el insulto sustituya a la crítica o que las amenazas pretendan convertirse en una herramienta de confrontación política.
La defensa de una sociedad democrática, plural y feminista exige combatir esta violencia venga de donde venga y, al mismo tiempo, identificar y denunciar aquellos discursos y espacios políticos que contribuyen a normalizarla, justificarla o amplificarla.
Por todo ello, las organizaciones firmantes manifestamos nuestro firme compromiso y exigimos:
CONDENA ABSOLUTA E INSTITUCIONAL
Exigimos el rechazo unánime y sin matices de todas las fuerzas políticas democráticas de la Región de Murcia ante cualquier amenaza, agresión verbal, descalificación machista o campaña de acoso dirigida contra mujeres que ejercen responsabilidades públicas.
La crítica política es legítima y necesaria. El insulto, la intimidación, la amenaza y el hostigamiento no lo son.
PROTECCIÓN DEL DEBATE DEMOCRÁTICO
Apelamos a la responsabilidad de los medios de comunicación, de las plataformas digitales y de la ciudadanía para no amplificar ni normalizar los bulos, los discursos de odio y las campañas de señalamiento y hostigamiento digital.
Las redes sociales no pueden convertirse en espacios en los que el anonimato o la impunidad permitan sustituir el debate democrático por la intimidación personal.
SOLIDARIDAD Y RED DE APOYO
Expresamos nuestro total respaldo y solidaridad con todas las mujeres que ejercen responsabilidades políticas, sindicales, sociales, profesionales o periodísticas y que sufren ataques, acoso o violencia por su exposición pública.
Queremos trasladarles un mensaje claro: no estáis solas.
Su presencia en las instituciones y en el espacio público es imprescindible para una democracia verdaderamente plural, igualitaria y participativa.
APLICACIÓN RIGUROSA DE LOS MECANISMOS INSTITUCIONALES
Instamos a las Mesas de la Asamblea Regional y a los plenos municipales a actuar, dentro de sus respectivas competencias, con la máxima contundencia y a aplicar rigurosamente los mecanismos previstos en sus reglamentos frente a las conductas que atenten contra la dignidad de las diputadas, concejalas y demás personas que ejerzan responsabilidades públicas.
Asimismo, reclamamos que cuando los hechos puedan ser constitutivos de infracción administrativa o delito se facilite su investigación y se pongan en conocimiento de las autoridades competentes.
Frente a quienes pretenden sembrar el odio, la intolerancia y el miedo y frente a quienes pretenden hacer del hostigamiento una herramienta de confrontación política, nos reafirmamos en una Región de Murcia plural, feminista, diversa y profundamente democrática.
No daremos ni un paso atrás en la defensa del derecho de las mujeres a ejercer la política y a participar en la vida pública en condiciones de libertad, seguridad, dignidad e igualdad.
Porque una democracia que permite que el miedo expulse a las mujeres del espacio público es una democracia más débil.