El nodo regional incorpora seis capacidades científicas y tecnológicas, con 35,5 millones en activos y el futuro centro OM2 como una de sus principales infraestructuras
La Región de Murcia refuerza su liderazgo científico con la participación en la futura red nacional de observación marina y se posiciona así en el mapa nacional de las grandes infraestructuras científicas. A través de Campus Mare Nostrum intervendrá en la configuración de la futura Infraestructura Científico-Técnica Singular (ITCS) distribuida de observación marina IDISOM.
La propuesta regional se articula mediante el nodo CMN-MAR, vinculado al Mar Menor e impulsado por Campus Mare Nostrum, el consorcio integrado por la Universidad de Murcia y la Universidad Politécnica de Cartagena. Esta iniciativa sitúa a la Región entre los territorios presentes en la fase inicial de una futura red nacional de observación marina y costera, llamada a integrar capacidades científicas, tecnológicas, monitorización, datos y modelización avanzada.
El consejero de Medio Ambiente, Industria, Universidades, Investigación y Mar Menor, Juan María Vázquez, subrayó que "la participación de la Región de Murcia en IDISOM refuerza nuestra capacidad científica y tecnológica en un ámbito estratégico como la observación marina, y sitúa al Mar Menor como un entorno de referencia para la investigación aplicada, la innovación y la generación de conocimiento útil para la sociedad".
Vázquez destacó que esta propuesta "conecta las capacidades de las dos universidades públicas de la Región con una red nacional de excelencia" y añadió que "el Mar Menor no solo es un espacio prioritario de protección y recuperación ambiental, sino también un laboratorio natural de enorme valor científico para estudiar, comprender y anticipar procesos que afectan a los ecosistemas costeros".
IDISOM se enmarca en el sistema estatal de Infraestructuras Científicas y Técnicas Singulares, instalaciones públicas, únicas o excepcionales, abiertas al acceso competitivo de la comunidad científica, tecnológica e industrial. El Mapa nacional de ICTS 2025-2028 incluye 28 ICTS que agrupan 64 infraestructuras distribuidas por 15 comunidades autónomas, además de las bases antárticas y RedIRIS.
Estas infraestructuras constituyen una de las principales arquitecturas científicas del país. Entre 2021 y 2024, las ICTS prestaron servicio a más de 9.000 proyectos científicos, generando 3.300 contratos con empresas, 5.000 publicaciones científicas y más de 17.000 accesos de universidades, centros de investigación, empresas y otros usuarios a sus capacidades.
En ese contexto, la Región de Murcia está presente en el sistema ICTS con la Infraestructura para el Cultivo del Atún Rojo (ICAR), vinculada al Instituto Español de Oceanografía y ubicada en Cartagena y Mazarrón, así como con la base en Cartagena del buque oceanográfico BIO Hespérides, integrado en la ICTS Flota Oceanográfica Española. La incorporación del nodo CMN-MAR permitiría reforzar el posicionamiento regional en el ámbito de las ciencias marinas.
Una propuesta de alto valor científico y tecnológico
El nodo regional aporta como principal elemento diferencial el Mar Menor, considerado uno de los ecosistemas marinos más monitorizados de Europa y un entorno singular para el estudio de procesos como la eutrofización, la anoxia, el intercambio mar-laguna, la dinámica sedimentaria, la resiliencia ecosistémica y la adaptación al cambio climático.
La propuesta se estructura en torno a seis grandes capacidades: un sistema de monitorización ambiental del Mar Menor, plataformas de observación y muestreo costero, capacidades de modelización hidrodinámica y biogeoquímica, un centro demostrador de espacio de datos, unidades de robótica submarina y el futuro Centro de Conservación y Recuperación de Especies del Mar Menor OM2.
En conjunto, estas capacidades representan 35,5 millones de euros en inversiones en activos tecnológicos y un coste operativo anual estimado de 1,8 millones de euros. Para Vázquez, "estas cifras evidencian que la propuesta de la Región no es accesoria, sino una aportación sólida, especializada y con capacidad real para contribuir a una infraestructura nacional de referencia".
El futuro centro OM2 ocupa un papel destacado dentro del nodo regional. Está diseñado como una infraestructura con 21 depósitos de agua marina, laboratorios especializados y sistemas de monitorización, con una inversión asociada de 25 millones de euros. Su objetivo será reforzar la conservación, la generación de conocimiento aplicado y el apoyo a la toma de decisiones sobre el ecosistema del Mar Menor.
El titular de Medio Ambiente señaló que "la fortaleza de esta candidatura reside en que no se limita a medir lo que ocurre en el medio marino, sino que integra observación, análisis de datos, modelización, robótica, sensórica y experimentación aplicada". En este sentido, añadió que "el desarrollo de CMN-MAR permitirá avanzar hacia una gestión ambiental cada vez más apoyada en ciencia, tecnología y datos de calidad".
La futura IDISOM se encuentra en fase de configuración y definición de su estructura de gobernanza, su propuesta estratégica y sus nodos participantes. En esta fase se han movilizado propuestas procedentes de siete comunidades autónomas y del Estado, con participación de entidades de referencia en observación marina y costera.
Vázquez concluyó que "la Región de Murcia tiene la oportunidad de convertir un gran reto ambiental en una plataforma de conocimiento, innovación y validación tecnológica con proyección nacional e internacional", y remarcó que "este proyecto abre nuevas oportunidades de colaboración entre universidades, administraciones, organismos de investigación y empresas innovadoras en torno al Mar Menor y a la ciencia marina".