Huermur acusa a la Consejería de actuar de forma unilateral rechazando la protección BIC solicitada, sin incoar expediente ni pedir los informes preceptivos a las reales academias y órganos consultivos previstos en la ley de patrimonio.
La asociación anuncia recurso contra una resolución plagada de contradicciones que admite su antigüedad y relevancia histórica, pero le niega la máxima protección patrimonial “por no reunir los valores sobresalientes necesarios”.
La Virgen de Sopetrán fue la imagen original cuya devoción derivó en la actual Virgen de los Peligros del Puente Viejo. Según la tradición histórica recogida por Huermur, su corona era introducida en las aguas del Segura para pedir el fin de las riadas, formando parte del patrimonio material e inmaterial de la ciudad durante siglos.
Huermur alerta de que no es la primera vez que Cultura rechaza de esta forma la protección de singulares bienes de primer nivel del patrimonio de Murcia, por lo que empieza a sospechar que la consejería podría estar actuando con animadversión al no ser iniciativas de protección fruto de la propia administración o sus políticos.
La Asociación para la Conservación del Patrimonio de la Huerta de Murcia (Huermur) ha denunciado como “una auténtica vergüenza” la resolución de la Dirección General de Patrimonio Cultural que rechaza declarar Bien de Interés Cultural (BIC) la histórica Virgen de Sopetrán o antigua Virgen de los Peligros, una talla datada entre finales del siglo XV y comienzos del XVI, considerada una de las imágenes religiosas más antiguas conservadas en la ciudad de Murcia.
La entidad recuerda que solicitó formalmente la protección BIC en enero de 2024, aportando abundante documentación histórica, artística y técnica sobre una obra singular vinculada desde hace siglos a la historia de Murcia.
La Virgen de Sopetrán constituye una de las devociones históricas más antiguas de Murcia. Según la tradición documentada, la talla llegó a la ciudad en el año 1626 procedente de Guadalajara, vinculada a la advocación mariana de Nuestra Señora de Sopetrán, originaria del histórico monasterio de Sopetrán. Custodiada desde entonces por la comunidad religiosa de Santa Verónica, esta pequeña imagen gótica fechada a finales del siglo XV quedó íntimamente ligada al pasado de Murcia, al río Segura y al antiguo paso del Puente Viejo. De su culto nació con el tiempo la popular advocación de la Virgen de los Peligros, una de las imágenes más emblemáticas de la ciudad.
Desde Huermur señalan que su valor no es sólo artístico por su antigüedad y singularidad formal, sino también histórico, social e identitario, al formar parte de la memoria colectiva de generaciones de murcianos y murcianas.
La entidad considera la decisión de la Consejería de Cultura como “gravemente errónea e impropia de una administración encargada de proteger el patrimonio”, y denuncia además que la Consejería ha omitido un hecho esencial: el expediente se encontraba ya incoado por silencio administrativo positivo, conforme al artículo 13 de la Ley de Patrimonio Cultural de la Región de Murcia, al haber transcurrido el plazo legal sin resolver la solicitud presentada por Huermur en enero de 2024.
Huermur recuerda que la legislación regional vigente en el momento de la solicitud establece que, cuando una solicitud de declaración BIC es promovida a instancia de parte, si en seis meses no se adopta y notifica acuerdo expreso, se entenderá acordada la incoación del procedimiento.
Pese a ello, la Administración regional ha dictado ahora una resolución desestimatoria como si nunca se hubiera producido dicho efecto legal, obviando además las solicitudes posteriores presentadas por Huermur para que se certificara formalmente el acto presunto ya nacido por ministerio de la ley.
Para Huermur, “no se puede dejar pasar el plazo, permitir que opere el silencio positivo y, dos años después, intentar borrar sus efectos con una simple resolución administrativa”. La asociación advierte de que resoluciones como esta lanzan un mensaje demoledor: ni siquiera bienes históricos singulares, reconocidos por la propia Administración, tienen garantizada su protección efectiva en la Región de Murcia.
Una pieza clave del patrimonio histórico murciano
La propia resolución administrativa reconoce que la imagen es una de las esculturas religiosas más antiguas de Murcia, vinculada directamente a la historia de la ciudad, por lo que para Huermur resulta contradictorio que la Consejería describa una obra singular por antigüedad, arraigo popular y relevancia histórica, para después negar la máxima protección patrimonial prevista en la ley.
En el mismo sentido, el presidente de Huermur, Sergio Pacheco, ha manifestado que “La Comunidad Autónoma reconoce por escrito que es una de las imágenes más antiguas de Murcia, ligada al río, al Puente Viejo, a la historia urbana y a la devoción popular. Y aun así la rechaza. Es absurdo. Si esto no merece un BIC, entonces el problema no es la imagen: es el criterio político con el que se gestiona el patrimonio.”
Huermur alerta de que no es la primera vez que Cultura rechaza de esta forma la protección de singulares bienes de primer nivel del patrimonio de Murcia, por lo que empieza a sospechar que la consejería podría estar actuando con animadversión al no ser iniciativas de protección fruto de la propia administración o sus políticos.
Los motivos del recurso: silencio positivo, falta de procedimiento y contradicción técnica
El recurso que interpondrá Huermur denunciará que la administración ha omitido por completo los efectos jurídicos de la incoación automática producida por silencio positivo, pretendiendo resolver dos años después como si el procedimiento no hubiera nacido legalmente.
Además, la entidad sostiene que Cultura ha actuado de forma unilateral, rechazando la protección sin desarrollar debidamente el expediente administrativo y sin solicitar los preceptivos informes a entidades consultivas especializadas y reales academias, pese a existir evidentes indicios de relevancia patrimonial que exigían una tramitación completa. Todo ello, como manda la reiterada jurisprudencia del Tribunal Supremo aplicada recientemente además por el Tribunal Superior de Justicia de la Región de Murcia tras las demandas de Huermur en otros casos.
Igualmente, Huermur considera arbitrario que el propio informe técnico reconozca la excepcional antigüedad y vinculación histórica de la talla, pero concluya después que no concurren valores sobresalientes suficientes para el BIC.
Por último, Huermur exige a la Consejería de Cultura que rectifique y actúe conforme a Derecho, recordando que la protección del patrimonio histórico no puede quedar al arbitrio de decisiones discrecionales, políticas ni de retrasos administrativos.
La entidad advierte de que, si fuera necesario, acudirá también a la vía judicial para garantizar la defensa efectiva de una pieza esencial del patrimonio cultural de Murcia.